Para la clase de octavo grado, se trabajó
nuevamente con el control de balón de soccer y la agilidad. Muchos de los estudiantes muestran su
inquietud pidiendo un cambio de deporte.
La mayoría de los alumnos prefieren jugar Voleibol. Reconociendo la necesidad que muestran los
estudiantes por un cambio de escenario, decido planificar una actividad más entretenida
para la próxima clase incluyendo la música.
Al finalizar la clase, les dejo de asignación que busquen dos canciones
que les gusten para yo evaluarlas y trabajar con ellas. El anunciar esta asignación, me permitió
iniciar una conversación con el grupo.
Esta conversación me ayudo a conocerlos mejor. De esta forma aprendí que tengo dos músicos en
mi clase: un guitarrista y un percusionista.
Además, durante la conversación, salió a relucir que también hay una
bailarina de ballet y cantante que me prometió cantar una canción antes de que
se acabe el semestre. De tener resultado
la asignación la seguiremos utilizando el resto del semestre.
Las
próximas dos clases, la de elemental (segundo grado) y superior (duodécimo grado)
se trabajó lo mismo de los días anterior, sin ningún acontecimiento
significativo. Vale la pena mencionar
que, los maestros un viernes al mes preparan unos juegos llamados Fitness Challenge. En estos juegos compiten los estudiantes de
las distintas secciones para decidir cuál es el grupo más físicamente apto. Estoy deseoso de ver como son estas
actividades y de ser posible aportar ideas para la competencia.