Durante la primera hora, mis estudiantes se
encontraban realizando un examen teórico, credo por el maestro Gamalier
Santiago. Esta prueba, incluía los
siguientes temas: reglas básicas del
soccer, el campo de soccer, responsabilidades de los jugadores y la película (Goal
the dream begins). Estuvo curioso
observar a los estudiantes completando un examen. Nunca había estado de este punto de
vista. Los alumnos, en estas edades,
demuestran todo con el movimiento corporal.
Si los miras detenidamente, te dicen quien estudio y quien no se preparó. Es un ejercicio interesante, se puede hacer
una investigación con las distintas claves que muestran los estudiantes con
cada mirada, cada suspiro, cada vez que tuercen el cuello, trepan los pies o
levantan el papel para que el otro lo vea.
Este es el momento de mayor vulnerabilidad del alumno y es durante su ejecución
que te demuestran quienes son.
Al
finalizar el examen, el maestro me menciona la posibilidad de hacer una
actividad con ellos que tenga como tema los huesos y el trente sanguíneo. Esta idea incluye la elaboración de unos panfletos
que incluya la información aprendida. En
adición, el alumno debe realizar un informe oral explicando, el proceso de elaboración
de los panfletos. Además, como grupo
deben hacer una copia, con papel de estraza, del cuerpo humano. Para esto, deben trazar la silueta de un
compañero y dibujar las partes del cuerpo que se le asignen. Encuentro que esta actividad, será de mucho
provecho para los estudiantes y tiene muchas posibilidades.
Luego
de la reunión, pasé con el maestro de elemental, mister Pérez, para ayudar con
su clase. Este grupo se encuentra comenzando
la unidad de baloncesto. Como actividad
introductoria, los estudiantes empezaron con el dribleo. El profesor dividía grupo en seis filas. Cada fila tenía una bola. El objetivo de la tarea era que, los
estudiantes driblearan el balón, pasar por un cono y regresar a la fila, entregando
el balón al compañero. Mientras los
estudiantes realizaban el relevo, el profesor me habla sobre la posibilidad de
dar la clase la semana que viene. Lo
cual acepte con mucho gusto. Desde el
primer día quería probarme con los niños y al fin voy a tener mi
oportunidad.
Al
final del día, me dirigí a la clase de duodécimo grado. Ya la clase había comenzado y los grupos
estaban divididos en dos, unos en el gimnasio y otros haciendo abdominales. Durante el curso, observe que muchos de los alumnos
no hacían el trabajo. Dicho esto, hablé con el maestro. Él me dijo: si te sientes bien y tienes el
deseo, invéntate algo para que los pongas a trabajar. Estuve dos minutos
mirando, saque mi librete y diseñe una serie de ejercicios. Todos los ejercicios estaban concentrados en
el área abdominal. Una vez le indique al
maestro que estaba listo, el profesor llama a los estudiantes y les dice que
sigan conmigo.
Primero
comencé con el grupo de las niñas. A
medida que avanzaban con los ejercicios, escuche comentarios como: nunca había sudado así en la clase, mister
usted es ‘personal trainer’ y vamos que esto esta retante. Creo que la combinación de humor y esfuerzo sirvió
de mucho y los resultados fueron excelentes. Justo al terminar con el grupo, me
percato que los varones vieron la situación y ya estaban realizando los
ejercicios, sin pedírselo. Estube
reflexionando sobre el ‘feedback’ que recibí de parte de los estudiantes y creo
que la idea de ‘personal trainer’ es una que debo considerar seriamente.