febrero 21 de 2017

              Hoy di mi primer examen práctico.   La experiencia fue mixta, durante la prueba me sentí incómodo y en momentos presenté dudas sobre el instrumento de evaluación (la rúbrica).  Mi falta de experiencia se vio en el momento de impartir el examen.  Para evaluar a los estudiantes, desarrollé unas actividades que ponían a prueba: la precisión, la fuerza, el conocimiento de la destreza y su aplicación.  Por razones de disposición y tiempo, no pude reunirme con el maestro cooperador para discutir la rúbrica.  Antes de comenzar con la prueba, el maestro se me acercó y cuestionó la metodología utilizada para evaluar a los estudiantes.  Esta situación trajo unas dudas sobre mi trabajo que, debido a las circunstancias, no podía contestar en el momento.  Luego, le expliqué que utilicé estos estándares, porque la construcción del instrumento se basó en el material discutido en clase.  A continuación, mostraré las actividades de esa prueba.

                Mis clases, no fueron diseñadas para trabajar o corregir la técnica del pateo, en cambio se trabajó con la aplicación de esas destrezas en un ambiente de juego.   Durante las clases, se mostraron tres pases, estos fueron:  pase con el borde interior del pie, pase con el borde exterior del pie y el pase de volea.  En todo momento, el estudiante estuvo expuesto al juego, con la excepción de unos driles entre medio de los juegos.  Por tal razón, la prueba se preparó de esa forma.   Al explicar esto, el maestro cooperador reconoció lo que quería hacer.  Él me dijo:  que no está mal la decisión, pero a nivel de secundaria, la técnica debe ser más importante que el objetivo.  Una de las cosas que el departamento de educación pide en estos niveles, es que el estudiante perfeccioné su técnica.  Por otro lado, me siento bien por haber puesto a prueba lo que creía que era correcto.  De esta maneta aprendí lo que debo hacer para futuras ocasiones.
                Después de terminar la clase, pasé con Míster Pérez para seguir la discusión de lo ocurrido con el grupo de 8vo grado.  Durante la clase, aproveche la oportunidad para hablar con el maestro sobre la prueba.  El me mencionó, que realmente no hay una forma correcta o incorrecta de impartir un examen.  La prueba debe incluir el material que se trabajó en clase.  La pregunta seria, a qué le das más peso, al logro del objetivo o al como lo hace.  Al final de todo, es tu decisión.  En fin, el maestro recomienda que, en esos grados, la balanza debe inclinarse más al desarrollo de la técnica.  En adición, el examen debe ser una actividad o drill que hayan hecho en la clase.  Al tener conocimiento previo de lo que tienen que hacer, se pierde menos tiempo y el estudiante se muestra más dispuesto a realizar el trabajo.  Además, se me hace más fácil corregirlo al final. 

            Al final del día, me dirigí a la clase de míster Camilo.  Los estudiantes estaban realizando el examen práctico de la cuica.  Mientras los estudiantes ejecutan la prueba, el maestro me informa que se siente frustrado con la actitud de los alumnos.  Muchos de ellos, no recuerdan los saltos realizados en clase y al momento de demostrarlos en el examen fallan por eso.  Tanto exigirles para nada.  

La rúbrica que fue la utilizada para el examen.  Luego fue modificada de manera que proveyera información más específica sobre la destreza.  Para hacer más fácil la evaluación.