febrero 9 de 2017

              A primera hora, trabajé con el grupo de kínder asistiendo y participando de las actividades de la clase.  Los niños se encuentran trabajando con los relevos.  Esta vez tuve la oportunidad de tener mayor participación debido a que la asistente del maestro tuvo que salir de emergencia.  Estuve preparando a los niños para las carreras, motivándolos y corriendo a su lado.  Además, pude aplicar una de las técnicas que aprendí de Míster Pérez.  En una pasada reflexión, mencioné que el maestro tenía un sistema para colocarlos en orden, imitando una formación militar.  Esta estrategia la utilicé la con los niños para acodarlos en círculo.  Al terminar la actividad, los niños hicieron una fila detrás de mí y los lleve en fila al salón. 
                La clase de kínder terminó unos minutos antes de tiempo.  Ese momento lo utilicé para terminar de preparar la clase de noveno.  Uno de los problemas que había tenido en el pasado fue la organización de esta clase.  En esta ocasión, durante la tarde de ayer prepare una lista que, dividía el grupo de 33 estudiantes en cinco equipos.  Estas formaciones se mantendrán por el resto del semestre.  De esta manera, se pierde menos tiempo al inicio de la clase y me evito problemas para dividir el grupo.  Utilizando esta lista organicé a los alumnos en tres estaciones de ejercicios.  A continuación, mostraré el plan que use para la clase.
            En cuanto a la disciplina, en esta ocasión fui más fuerte con ellos.  Muchas cosas que les permití los primeros días no pasaron desapercibidas esta vez.  La respuesta de los estudiantes a esta forma de trabajo fue positiva. Como grupo lograron realizar todos los ejercicios que les impuse.  A diferencia de las clases anteriores, los estudiantes se portaron más dispuestos y con mejor actitud.  Parece mentira que tuve que recurrir al castigo para que hicieran el trabajo.  Este cambio se produjo, debido a mi frustración con el grupo y la falta de interés que mostraron en el pasado.  Recuerdo que, buscando una solución al problema, hable con mi hermano (que también es maestro) y él me dijo: “tienes que mostrarles quien es el jefe y no te la dejes montar de ninguno”.  A si mismo fue que hice, traje una actitud militante y de seguridad.  Además, incorporé lo que aprendí en la clase de cuarto año, debo realizar las actividades con ellos para motivarlos a hacer el trabajo. 
Aun haciendo esto siempre existe alguno que se quiere pasar de listo y no quiere hacer nada.  Algunas de las niñas utilizan la misma excusa de que están pasando por esos días del mes y no pueden realizar los ejercicios.  A esta estudiante, le solicite que me escribiera un párrafo explicando, porque no puede participar de la clase.  La joven respondió positivamente e hizo el trabajo. 
Al finalizar el curso, los estudiantes jugaron “Speedball”.  Gracias a la petición de los alumnos, le sugerí a los maestros hacer un torneo intramural del juego.  Vamos a ver si lo puedo lograr hacer.  Para el cierre los reuní y les dejé una tarea para puntos.  En esta asignación, tienen que identificar dos ejercicios que tuvieron problemas realizando y van a crear una rutina para fortalecer las destrezas que le van a permitir mejorar su desempeño.  En adición, tienen que presentar evidencia de la realización de la rutina durante el fin de semana.  Para mi es importante que los estudiantes puedan crear sus propias rutinas de ejercicios.  El propósito de la tarea es, ayudarme a identificar el conocimiento que tienen o carecen de las técnicas de entrenamiento. Para luego, desarrollar una clase para reforzar o atender algunas de las deficiencias que muestren. 
Al concluir el día, participé de la clase de duodécimo grado del maestro Camilo.  En esta clase estaban trabajando con las pruebas de levantamiento de pesa.  Luego de finalizar con las pruebas el maestro me dijo que hiciera lo que quisiera con ellos.  Lo cual me encantó la idea, porque me permite tener más práctica y me ayuda a mejorar mi capacidad de improvisación.  Para esta ocasión, me acorde de unas actividades que había preparado para el noveno grado.  Estas actividades involucran el uso de bolas medicinales para el ejercicio.  Aproveche la oportunidad para aplicar esta actividad con duodécimo grado.  A los estudiantes les encanto.  Todos se esforzaron y disfrutaron de la actividad.  Al final de la actividad, uno de los estudiantes se ofreció a ayudarme con el equipo.  Mientras me ayudaba me dijo: “míster, esas rutinas son bien buenas y me gusta la clase así”.  Este comentario me lleno de mucha satisfacción y me motiva a seguir buscando más ejercicios para ese grupo. 

                El día en la escuela termino en ‘high’, vamos a ver que me espera para el resto de la tarde.  Añado este comentario, debido a que en la tarde tuve una entrevista de una escuela americana del estado de Texas que se encontraba reclutando personal.  Esta experiencia me ayudó a reconocer mis virtudes y debilidades en el campo laboral.  Vale la pena mencionar que, una de mis deficiencias en la búsqueda de empleo es mi área de pericia, Educación Física.  Justo al comenzar con la entrevista me preguntan, cual es mi área de estudio, yo contesto Educación Física.  Rápidamente el entrevistador mueve la cabeza y me dice, “porque la Educación Física y no Matemáticas o Ciencias”.   A esto conteste, que la Educación Física es una de las áreas más importantes del desarrollo del niño.  Además, por su versatilidad, provee el espacio para adaptarse e incluir otras materias en la instrucción.  Por último, y no menos importante, porque me gusta y he estado practicando el ejercicio desde que conozco la vida.  Esta fue una experiencia bien útil e importante en mi desarrollo profesional.  El resultado de ser positivo comenzaré en agosto, de lo contrario seguiré buscando.